1. La libertad es expresión. Para que la política exista, es necesario que haya individuos que expresen lo que piensan y sienten.
  1. Expresión y participación no son lo mismo. Cuando los individuos ejercen su libertad reconociendo una existencia común con otros, comienzan a vivir la participación.
  1. En democracia, el voto canaliza la participación. Así se convierte en decisión. Participar no es solo votar. En la participación, las posibilidades expresivas son infinitas.
  1. La expresión participativa es voluntaria y recíproca. Cuando se torna en participación, la libertad se ejerce reconociendo tácitamente la misma posibilidad para todos los individuos.
  1. Como todos nos expresamos, nuestras opiniones se encuentran y provocan fricción. Ahí nace la discusión y el debate. Ese es el sentido de la política.
  1. El reconocimiento de la libertad para los otros, hace inmoral el ejercicio de la violencia. Que una idea se imponga por la fuerza y la agresión, niega la política.
  1. Expresarse es exponerse a la mirada de los otros. La confianza en la libertad de expresión radica en la igualdad de todas las expresiones. Todas exposiciones de lo personal, negaciones de una verdad absoluta, pues se hallan en constante elaboración.
  1. La exposición genera la crítica. Esta se deriva de las diferencias de pensamiento. Así es como nace el cambio. Si los individuos de una sociedad dejan de expresarse, entonces la discusión muere y si la discusión deja de existir, entonces la sociedad ni siquiera pierde sentido, sino que simplemente desaparece.
  1. La crítica tiene un doble movimiento. Como una hélice, transforma, destruye y reconfigura y, al mismo tiempo, asienta, edifica y perpetúa. No es contraria al pensamiento ya existente, sino que la transforma en alma del nuevo pensamiento. Solo la crítica le da sentido a la tradición.
  1. La iconoclasia es una actitud reformadora, la liberación de la creatividad constreñida por el impulso represivo de la conservación. No hay posesión, clase social o academia que domine. Nada va más allá del conflicto social sublimado en la discusión y el cambio perpetuo.